El blog de Oliver
martes, 1 de enero de 2013
Todas las cosas son nuevas
Texto extraído de: Tiempo con Dios es Vida Viva (Dic12)
Escrito por: Ps. Lee Hun
Con la llegada del amanecer, el mundo de la naturaleza comienza un nuevo día con vitalidad. A diferencia de los humanos, que apenas pueden levantar su cansado y agotado cuerpo debido al excesivo trabajo y al estrés, la naturaleza recibe el amanecer como si fuera el primer día de la creación. No extraña los días pasados, ni tiene pesadillas o recuerdos por antiguas heridas. No se lamenta ni se entristece por las cosas del ayer. Vive el día a día como si en cada amanecer floreciera con una nueva vida.
Olvidando los recuerdos pasados
La vida consiste en encuentros y recuerdos. Las personas con las que nos encontramos, las experiencias que tenemos y los recuerdos que guardamos de ellas, marcan nuestra vida. Aquellos que han tenido el privilegio de contar con buenos padres, una buena familia, un buen maestro, buenos amigos, y tienen recuerdos muy felices con ellos, describirán la vida del hombre como hermosa. Por el contrario, los que han recibido heridas y recuerdan el dolor experimentado en su familia, escuela y sociedad, describirán la vida como tinieblas.
Cabe destacar que esos recuerdos no son objetivos. De todos los que han crecido en un ambiente favorable, algunos sienten gratitud y han desarrollado un carácter noble, mientras que otros no conocen la gratitud ni la satisfacción. Por otro lado, muchos son los que han tenido experiencias dolorosas, pero hay algunos que aprenden de esas experiencias y saben ser agradecidos, como también hay otros que guardan la ira y las heridas en su corazón para toda la vida, provocando heridas en sí mismos y en los que los rodean.
Todos tenemos un pasado. Y no es posible volver atrás en el tiempo. Sin embargo, sí podemos hacer algo respecto al presente y al futuro. Según como recordemos, interpretemos y aceptemos los tiempos y las experiencias pasadas, el presente y el futuro podrán o no tomar otro curso.
Sin embargo, algunas personas no pueden liberarse de los recuerdos dolorosos del pasado, por lo que terminan arruinando su vida presente. Es una pena que haya tantas personas con un corazón herido, que creen que son víctimas de experiencias pasadas. Esto ata a una persona en algún acontecimiento del pasado. Trae rencor y heridas, impidiendo así vivir una nueva vida.
Vivir una nueva vida no implica olvidar el pasado. Las experiencias dolorosas no se olvidan con facilidad. La restauración se da cuando logramos recordar el pasado de una manera diferente.
Mi comentario:
Cuando leí este texto (completo, esto es sólo un extracto para no cansarlos) no pude resistirme a compartir aunque sea una parte del mismo. Cuantos tenemos heridas del pasado de las que ni siquiera nos damos cuenta, pero que afectan nuestra relaciones en el presente?
Yo me incluyo en los que si las tenemos, pero que si logramos descubrirlas, podemos resolverlas y reparar nuestra vida hoy y lograr ser felices realmente con las personas que más amamos.
"De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron, todas son hechas nuevas" (2 Co. 5:17)
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